domingo, 20 de marzo de 2011

Alice in Wonderland (Tim Burton, 2010)

The Mad Hatter: Have I gone mad?
[Alice checks Hatter's temperature]
Alice Kingsley: I'm afraid so. You're entirely bonkers. But I'll tell you a secret. All the best people are.


miércoles, 16 de marzo de 2011

Placebo: Running up that hill.



Por regla general las versiones suelen destrozar la original. En este caso, y no es por mi ciega devoción por Placebo, es la muestra de cómo transformar una canción en algo genial.

If I only could make a deal with God

martes, 8 de marzo de 2011

sábado, 5 de marzo de 2011

Do you believe in love there...

Suede – The Drowners

Supongo que todo se reduce a una cuestión de fe... me refiero a esto de la vida, el amor y todo lo demás.

jueves, 3 de marzo de 2011

The Cure: The last day of summer.

Para mí The Cure es tristeza, pero una tristeza bella y necesaria. Esa tristeza que te hace sentir bien y diferente.
Alguien comparte canciones de The Cure en su Facebook y yo las descubro, sin que él lo sepa, y disfruto la vida con esa banda sonora. Sin que él lo sepa.

martes, 1 de marzo de 2011

Ciao bella: Jane Russell

21 de junio de 1921 - 28 de febrero de 2011

domingo, 27 de febrero de 2011

¿Quién es la más bella...?

Hay cosas que me hacen sentir bien, ver fotos de Marilyn es una de esas cosas.

Vía: Felix in Hollywood

martes, 8 de febrero de 2011

lunes, 31 de enero de 2011

Mi reino por un "te amo", sangrándote en la boca.


Lear King en los claustros.


...
Y aquí vivo esperándote,
contando días y horas y estaciones.
Y cuando llegues, anunciada
por el sonido de las trompas
de mis fantasmales cazadores,
sé que me reconocerás
por mi corona de oro (a la que han arrancado
sus gemas las urracas ladronas)
por la escudilla de madera que me legó el bufón
en la que robles y arces depositan
su limosna encendida, su diezmo volandero,
el parpadeo del otoño.

Ven pronto, el plazo ya está a punto
de cumplirse. Y no me traigas flores
como si hubiese muerto.
Ven antes de que me hunda
en el torbellino del sueño.

Ven a decirme "te amo" y desvanécete en seguida.
Desaparece antes de que te vea
nadando en un licor trémulo y turbio,
como a través de un vidrio esmerilado.
Antes de que te diga:
"Yo sé que te he querido mucho
pero no recuerdo quién eres".

"Cuaderno de Nueva York" 1998.
José Hierro.